Descripción del curso
La época actual se orienta por una lógica política y económica neoliberal que determina las dinámicas sociales,
en tal sentido, la política de libre mercado y consumo rige las relaciones sociales, lo que ha conducido así a la
fragmentación del lazo social, a la sustitución de la posición de sujeto por la de objeto de consumo, y de la
universalización de la subjetividad en detrimento de las singularidades. Es en este marco en el que se hace
necesario estudiar y comprender la importancia de la ética para recuperar el lugar de sujeto y abogar por la
construcción de una sociedad que en su práxis apueste por la expresión de distintas formas de pensamiento
apartándose así de las modalidades de segregación y exclusión que son la constante en este modelo político.
Desde la práxis psicológica no se puede desconocer las incidencias que este discurso tiene sobre el sujeto y la
subjetividad, por el contrario, tiene como responsabilidad asumir una posición ética que apueste por la
construcción de sociedades que se orienten por unos principios éticos y no por unos principios políticos y
económicos que favorecen los intereses del mercado. En ese sentido, se hace necesario analizar hasta qué
punto la práxis psicológica se ha constituido en una práctica que ha venido apostando por la normalización del
sujeto que se amolda a las demandas del mercado y que, o bien, rechaza subjetividades diferentes, o da lugar a
la emergencia de nuevas subjetividades que polarizan aún más a una sociedad fragmentada.
En este sentido Ética y Deontología se plantea como un espacio académico que posibilita la construcción de
conocimientos que orientan la práxis psicológica, promoviendo un quehacer profesional que apuesta por la
reivindicación del sujeto, por la emergencia de la singularidad, y fundamentalmente por una lógica de cuidado
de si y del otro en la que consistencia y coherencia sobre el ser, el decir y el hacer son el blasón de la disciplina
psicológica y por supuesto, de su práxis.
